Vista a la tribu de los Motilones – Barí, en la frontera entre Colombia y Venezuela

Un lindo niño indigena de la tribu de los motilones. Un lindo pueblo, quienes te ofrecían todo lo que tenían. Recuerdo que aquí, la noche de llegada nos comimos un mono de unos 70 cm. Antes, habíamos estado jugando con el animalito. Recuerdo que me sirvieron un plato con tiras de carne muy blanca y trozos de cebolla. Pregunte que era aquello tan rico. Y nadie en la choza quiso decirme nada. Luego supe que eran los sesos del mono. Me puse malo. Desde entonces, antes de comer siempre preguntaba «¿qué es esto?
