Avanzando a machetazo por la selva Andina

Abriéndose paso a través de la selva andina. La selva tiene una peculiaridad, vas machetando para abrirte camino y si miras atrás compruebas que al mismo tiempo las ramas y hojas se van cerrando. Luego, como no ves el cielo por la altura de los árboles, te encuentras siempre perdido. Cierto día, llegamos a un poblado y algunos hombres jóvenes se escondían de nosotros, tampoco asistían a la comida que hacíamos todos juntos. Pregunté porqué eran así, tan esquivos y asustadizos, pues se escondía detrás de las chozas o de los árboles, y una mujer mestiza me dijo que no habían pasado la prueba. Pregunte de qué se trataba. Y me dijeron que para poder casarse, poder hacer vida con los demás, cuando ellos lo decidían, tres hombres les llevaban a la selva. Se les internada muy adentro y luego lo dejaban solo, medio desnudo, sin agua y sin comida. Él tenia que valerse por sus propios medios. Comer animales salvajes o gusanos o lo que se moviera. Si tras tres días no lograba salir, lo daban por muerto. Si salían victoriosos ya podían integrarse con todos los demas, y casarse y traer hijos al mundo. Supuse que esa prueba sería como una mili, la que muchos como yo cumplimos, pero algo más peligrosa.
