La visita de la mujer blanca en la selva andina

Esta choza era donde pasábamos la noche en plena selva andina. Yo dormía a la entrada, me acostaba con ropa y las botas puestas. La primera noche que dormi en la selva me pasó algo que aún hoy, lejos de allí, me pone los pelos de punta con solo recordarlo. Lo cuento: a eso de las tres de la mañana, después de no poder dormir por el incesante ruido que existe en la selva, aunque estábamos completamente solos, detrás de la choza y muy cerca escuche la respiración de un ser humano y como pisaba la hierba. Este ser tan extraño, le dio varias veces la vuelta a la choza y se quedó parado a un escaso metro de mi persona. Lo sentía muy cerca. Nos contaron después, al dia siguiente, que se trataba del espíritu de una mujer blanca, con el pelo rubio y los ojos azules. Un rey de la tribu de los motilones la robo de un barco europeo y la quiso hacer su preferida. Pero las demás mujeres del poblado, una noche la mataron y la enterraron en una pared de una pequeña montaña. Esa montaña estaba muy cerca. Dicen los hombres, que cada vez que un hombre blanco viene a la selva, el espiritu de ella sale a recibirlo.
